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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica (2do. Trimestre 2008)"

II Trimestre de 2008 - "Jesús es maravilloso" 
Lección 2 

El misterio de su divinidad 

5 al 12 de Abril de 2008 

Resumen de la Lección de Escuela Sabática 



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"En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios. Este era en el 
principio con Dios. Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido 
hecho, fue hecho" Juan 1 :1 -3. 



1. Conocer que Cristo, en unidad con la Divinidad, desde el principio diseñó el plan de 
salvación, en el consentimiento propio de su propósito y trascendencia, personal y uni- 
versal. 

2. Entender que únicamente Cristo tiene vida en si mismo; la puede dar, y volverla a to- 
mar. Y solo en su unidad de relación, intimidad e identidad de amor y respeto mutuo 
con el Padre, puede darse la certeza de nuestra salvación. 

3. Mostrar esa esperanza en la certeza consciente de su divinidad, por medio de una fe 
activa, en alabanza, adoración, y servicio. 



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El plan de salvación no fue algo casual o al azar; éste fue sabia, inteligente y consciente- 
mente diseñado para proveer una relación de amor, respetuosamente consciente entre la 
humanidad y la Divinidad en la persona misma del Ser único capaz de proveernos tal res- 
tauración. Jesús; quien siendo Dios y teniendo vida en si mismo, pudo ofrecerla en nues- 
tro rescate tomando nuestra naturaleza, pero manteniendo su identidad, preexistencia, e 
integridad, pese a los desafíos de la incredulidad, el orgullo y la ambición egoísta, particu- 
larmente de los líderes religiosos de su época. Este es el misterio de la piedad que las Es- 
crituras nos presentan; para conocimiento, fundamento y gran esperanza de nuestra fe y 
que, particularmente en este tiempo, debemos considerar muy personalmente en serio. 

1. Jesús es Dios: En la pregunta hecha a los discípulos, ¿era la preocupación de Jesús 
ser reconocido o ser aceptado? En conformidad con el plan de salvación, diseñado en 
la eternidad de la Divinidad, la visión y la misión de Cristo trascienden en esa eternidad 
para beneficio nuestro; "Yo y el Padre uno somos" "Yo soy en el Padre, y el Padre en 
mí". Aunque quiso particularmente preparar un grupo de representantes que llevaran 
sus enseñanzas por el mundo; en sus propias palabras deja claro no solo su sentir, si- 
no su particularidad personal de su identidad divina; como garantía para que éstas, 
aceptadas como identidad de fe, puedan ser la seguridad de nuestra esperanza, en la 
certeza de que Jesús es Dios. ¡Alabado y Glorificado sea! 

m Mateo 11:25-27; 16:13-17; 28:19; Juan 5:23; 10:10, 30; 12:44, 45; 14:9, 10; 15:23; 17:5, 24; 
Colosenses 1:15-20; Hebreos 1:1-4. 



Jesús es sempiterno: ¿Por qué la divinidad de Jesús era absolutamente esencial pa- 
ra que Él cumpliera su misión? A través de toda la trama bíblica, se vislumbra explíci- 
tamente la Verdad divina del plan de redención para la humanidad, y la encarnación 
del Hijo de Dios como único recurso válido para tal rescate. La coexistencia de Jesús 
con el Padre, desde y hasta la eternidad, son la certeza de nuestra fe y esperanza 
eternas. "E indiscutiblemente grande es el ministerio de la piedad: Dios fue manifesta- 
do en carne...". Nuestra humanidad la hace propia y su eternidad la hace nuestra. 
ta Éxodo 3:14; Isaías 9:6; Miqueas 5:2; Mateo 2:1-6; 28:19; Marcos 2:5; 10:45; Lucas 7:48; Juan 
1:1-3,14,21-23; 5:21; 6:35; 8:12,15-17,58; 10:7, 9, 11, 14; 11:25; 14:6; 15:1, 5; 17:5, 24; 
20:28; 1 Timoteo 3:16; Gálatas 4:4; Hebreos 1:8. 
Jesús es Unigénito: ¿Es Jesús Unigénito porque fue engendrado o porque es Único 
en su género? "El que me ha visto a mí, ha visto al Padre". Aunque comparativamente 
el término se use para definir la unicidad de otros personajes, en la autenticidad de la 
naturaleza de Jesús, es particularmente enfático en la exclusiva singularidad; de su 
identidad divina-humana.Una criatura no puede ser el Salvador. Por lo tanto, era nece- 
sario que Dios el Hijo viniera a este mundo para ser nuestro Salvador'. "En Cristo hay 
vida original, que no proviene ni deriva de otra". Jesús es el Unigénito del Padre, Da- 
dor de nuestra vida. Fundamento de nuestra esperanza, de nuestra fe; por lo tanto, de 
nuestra adoración y alabanza. 
CQ Lucas 7:11-15; 8:41,42; 9:38; Juan 1:1-4,14; 3:16, 18;17:1-5,18; ITimoteo 3:16; Filipenses 

2:5-1 1 ;Colosenses 1:14-16; 1 Juan 4:9. 
Jesús es Vida: ¿Qué significa tener vida en Cristo? "Yo he venido para que tengan vi- 
da, y para que la tengan en abundancia" La visión y la misión de Cristo le fueron claras 
en todo momento, "El vino a buscar y salvar lo que se había perdido" por ello quiso 
que la humanidad toda al tuvieran clara también cuando dijo "Y esta es la vida eterna, 
que te conozcan a ti el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado". ¿Es 
la vida eterna, tu visión y misión de vida? Esto es tener vida en Cristo. "Sin la divinidad 
de Cristo, no hay una plena revelación de Dios, no hay salvación y no hay vida eterna". 
CQ Isaías 40:3; Mateo 3:3; 11:27; Juan1 :1 ; 1:18;5:23; 7:45,46; 10:10; 17:3; 20:28. 
Aceptando su identidad: Jesús es Señor: ¿Qué implica creer que Jesús es Señor? 
Como Dios, Jesús es Señor del universo, por tanto es mi Señor. Y en su justicia me da 
la opción de elegirlo; aceptarlo como Señor personal. Esto implica una relación de 
compromiso, obediencia, respeto, sumisión, que solo surgen del amor, el cual Él vino a 
entregar y restaurar. Evidentemente Jesús respeta mi libertad, mi individualidad sin 
violentarla porque nos ama, y su compromiso de amor lo sometió a la cruz, para que 
por ella en su justicia, tú y yo tengamos vida, y finalmente gozar con Él las bendiciones 
de la eternidad. Yo he hecho mi elección ¿Y tú? 

CQ Mateo 28:19; Juan 10:30; 14:9; 1 Corintios 1:3; 2 Corintios 13:14; Apocalipsis 20:6; Apocalip- 
sis 22:3 



"Al consentir en convertirse en hombre, Cristo manifestó una humildad que es la 
maravilla de las inteligencias celestiales. El acto de consentir en ser hombre no 
habría sido una humillación si no hubiera sido por la excelsa preexistencia de Cris- 
to. Debemos abrir nuestro entendimiento para comprender que Cristo puso a un lado su 
manto real, su corona regia y su elevado mando, y revistió su divinidad con humanidad pa- 
ra que pudiera encontrarse con el hombre donde éste estaba y para proporcionar a los 
miembros de la familia humana poder moral, a fin de que llegaran a ser los hijos e hijas de 
Dios" (Mensajes selectos, tomo 1, pp. 285, 286). ¡Alabado y Glorificado sea! ¡Bendito 
el nombre de Jesús; nuestro Hermano mayor! 

© Cora Duma Escobar de Villareal